Jaipur tiene la llave a una de la economías más fuertes de India: las joyas. Siglos de familias de artesanos dieron lugar a una industria responsable de casi el 20% de las exportaciones del pais, y con la industrialización de lo que era un negocio familiar llegó también la explotación laboral. Se dice que es uno de los lugares con mayor índice de trabajo infantil, pese a los esfuerzos de fortalecer las leyes y enmarcar formalmente el trabajo para todos. Entonces, cuáles son las verdaderas joyas de Jaipur?

La joya de las guías de viaje sobre Jaipur es el Palacio del Viento, Hawa Mahal. Una hermosa fachada para ocultar celosamente a la princesa de turno y su cohorte, con miles de ventanitas pequeñas para que al menos ella pueda ver algo de la vida cotidiana, sin ser vista. La forma es intencionadamente similar a otra joya, la corona de Krishna. También parece ocultar el calor abrasador del Rajastán. Basta con entrar para que el aire corra presuroso y refresque a cualquiera que se pasee por los balcones. Una burbuja climática dentro de Jaipur.

La fachada que enamora

El corazón de Jaipur es su ciudad antigua y amurallada, la Ciudad Rosa la llaman por el color arenisca que usaron para cubrir sus muros y construcciones. Allí se despliegan en todas direcciones y niveles varios bazares. Los rubros despliegan colorido y aromas. Telas, tejidos, especias, cacharros con los inflatables monos y vacas, y las joyas. Los laberintos que se despliegan puertas adentro y escaleras arriba hacen sospechar que aquel rumor de los talleres clandestinos con niños de 10 años que faltan en las aulas es muy probablemente cierto. Pero para acceder a esa información deberíamos invertir mucho más que dos o tres días. Obviamente si el manager del hotel me ofrece llevarme a conocer una fábrica de joyas, no voy a conocer a trabajadores esclavos. Pero de todos modos acepto, nunca estuve en una fábrica de joyas.

Hawa-Mahal

Así se ve la vida de la ciudad desde el Hawa Mahal…

La formalidad se confirma cuando llegamos a un sector del Parque Industrial al que no accede cualquiera. Firmas aquí y acreditaciones allá son requisito para acceder a una sección del polo fabril que esta reservada para negocios libres de impuestos, son industrias que sólo pueden trabajar con materiales importados y cuyos productos sólo se pueden comercializar vía exportación. Es una burbuja dentro de India.

Más controles en la entrada de un edificio bastante pequeño. Es una fabrica pequeña de unos 150 trabajadores locales, entre diseñadores, artesanos y meros mecánicos. Una sola mujer en todo el edificio, Nikita. Amable y muy cálida es la encargada del marketing y quien toma las riendas de nuestra guiada ante los primeros tropiezos en ingles del gerente general.

El proceso es fascinante. Desde el diseño manual que debe ser aprobado por quien encarga la producción, luego a la digitalización y primeros demos. Impresión 3D y la técnica de la cera perdida que se utiliza también en la joyería artesanal. Algunas piezas pueden hacerse en serie, otras más complejas solamente pueden hacerse de a una. Se modela la plata, se limpia y pule el material, se engarzan piedras preciosas, se hacen baños en oro y plata, se oxida, se pule y limpia mil veces más. El camino hacia el producto final es metódico y finamente detallado. Delicado. Preciso. Silencioso. Concentrado. Una burbuja dentro de India.

Tan rápido como 14 horas o tan lento como un mes, según el proyecto y la cantidad que pide el cliente los trabajadores se reparten en turnos de 8 horas habitualmente aunque para pedidos especiales, como puede ser un capricho excéntrico o los muchos corazones que demanda San Valentín se requieren de horas extra, personal extra y turnos rotativos para cubrir las 24 horas del día.

Jaipur

Una joyita!

Muchas de las piedras y metales como la plata vienen desde Estados Unidos, que curiosamente es su principal comprador… como cuando en Buenos Aires compramos la salsa de soja en el barrio Chino. Su misterioso comprador mayorista se encarga de revender en joyerías y dos importantes canales de de compras por televisión. Con el saldo de la producción y materiales la fábrica saca líneas de productos en serie, fáciles y de rápida producción para vender online por eBay o Amazon. A los pies de las mesas quedan el polvo de los metales preciosos limados, que se recuperan obsesivamente. Cada uno a su casa luego de un estricto control de seguridad para comprobar que nadie se lleve nada por error, y aquí no ha pasado nada.

La burbuja de las joyas indias nos permitió asomarnos a un mundo desconocido y varios interrogantes que serían muy difíciles de resolver en este momento. Y sacando el no menor detalle de la procedencia de las materias primas, al menos ya te puedo decir donde comprar algunos brillos sin el peso del trabajo esclavo.

Info Útil

Cómo llegar a Jaipur?

Llegamos en tren, un “Chair Car” con aire acondicionado durante 3 horas nos costó 650 rupias para dos (10 dólares). Esta ciudad forma parte del “Triangulo de Oro” (con Delhi y Agra) y está muy bien conectada por trenes a todos los rincones del país. Lo habitual es que esté en tu recorrido entre ésas ciudades o el Rajastán.

Dónde dormir en Jaipur?

Nos alojamos en el Hotel Gandharva, muy cómodo y cerquita de la zona antigua. Tiene pileta y buenos restaurantes cerca 😉 . Gracias a ellos hicimos la visita a la fábrica.

Dónde comer en Jaipur?

Nuestro favorito en esta ciudad fue Muhammadi Restaurant. Como curiosidad tiene unos salones familiares privados con una decoración escandalosamente ostentosa. Creemos que es más caro que en el salón general, “creemos”, porque claramente comíamos en la popu, jaja. Muy bueno!

Me encantaría haber anotado el nombre del local de lassis que encontramos en la calle principal para recomendarte… Buscalo, algo rico vas a encontrar!

Qué visitar en Jaipur?

Seguramente venís a la ciudad por el famosísimo Hawa Mahal, y está bien. La entrada cuesta 200 rupias por persona, se puede entrar de 9 a 17 horas. Otras visitas (que no hicimos) son el Palacio de la Ciudad, el Observatorio y el Fuerte Amber.

Govind-dev-ji-jaipur

Hare Krishna!

Si querés una dosis de la buena de hinduísmo, pasate al atardecer por el templo Govind Devji Temple. Es un templo donde se adora a Krishna y donde vivimos una de las más lindas y alegres ceremonias de esta religión.

También alucinamos caminando horas (HORAS) por el bazar tradicional y por los barrios paralelos viendo desde escultores trabajando el mármol, hasta los nenes en plena competencia de barriletes. Caminá y perdete por ahí 😉 .

La fábrica de Joyas

Millennium Jewellery visitá su sitio web para ver los productos y consultá por una visita guiada a la fábrica (con cita previa exclusivamente). Para comprar los prodcutos vía online visitá sus tiendas en Amazon e eBay.

Sobre El Autor

Soy Vito. De raíz riojana y treinta y pico de años. Viví también en Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires. Viajé por Nueva Zelanda, Cuba, Italia, Bolivia y otra veintena de países más. Pediatra de vocación y formación, y en los ratos que me hago entre el trabajo “serio” trato de aprender algo nuevo (tejer, cocinar, fotografiar, hablar otros idiomas, lo que sea). Amante del yoga (a.k.a. “profesora”), curiosa ayurvédica. Estudio y trabajo con la salud y la enfermedad, pero a mí lo único que me curó fue viajar. Una vez sentí que era hora de poner los pies en la tierra… y lo tomé demasiado literal, quizás.

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