Me enteré que existía Madurai cuando vimos que el pasaje mas barato entre Sri Lanka e India nos tiraba en esa ciudad. Entonces en Google aparecieron otras cosas. Aunque el plural quizás le queda grande a los hallazgos, ya que básicamente eran todas fotos de un mega complejo de templos. Cada vez que pasa eso con un lugar me pregunto, no hay nada más?

La India en este viaje me trae constantes referencias a La Rioja, será la nostalgia de llevar varios meses volviendo a casa por el camino largo? En Madurai, aparte de chayar en el Holi, la geografía me traía – o me llevaba- a casa en cada esquina. Con la energía y paciencia de dos recién llegados, se nos dio por esperar el autobús que lleva desde el aeropuerto al centro de la ciudad en vez de subirnos al primer rickshaw, los tuktuk de India. Tecito chai mediante, habrán pasado casi dos horas hasta que todas las versiones acordaron en que ése era nuestro bus. En la espera nos sentamos en un cordón polvoriento con un monte deshabitado y árido en frente. El sol estaba cayendo así que el calor no era tanto. Paisaje estilo Acceso Sur de camino al Polideportivo… (para que entiendan mis coterráneos).

Así es Madurai en marzo. Algunos se comprometen a asegurar que en octubre, después de las lluvias hay más verde, o que en diciembre el invierno muestra apenas 10 grados. El centro nos recordaba a algunas medinas marroquíes por lo caótico y ruidoso. Pero alejándose un poco la ciudad era más normal… normal a lo India.

Lo nuevo

Para alojarnos tuvimos dos experiencias bien diferentes. Primero un hotel familiar, justo debajo de la casa de la familia de Zafar. Con ellos compartimos muchas charlas, intercambiamos sugerencias musicales, desayunamos juntos y fuimos de expedición hacia una piedra con forma de elefante en medio de la nada. O mejor dicho en medio de una barrio que tranquilamente podría ser una villa. Pero en India pobreza , miseria e indigencia tienen otros matices. Nosotros abríamos los ojos grandes mientras Zafar estacionaba su cero kilómetro blanco impecable en medio de la villa y sus hijos cruzaban solos la calle. No sé de cuánto equipaje necesitas para venir a India, pero definitivamente tenés que dejar todos los prejuicios posibles en casa.

La subida a la roca es tranquila y sin dificultades. Íbamos con un niño de 8 años, así que no podíamos demostrar el mas mínimo esfuerzo ni cansancio! Agua y unos snacks fueron todo lo necesario para sentarnos en lo alto a ver cómo amanecía en Madurai. Respirando por un rato el aire más limpio posible, un sábado, antes que los caños de escape de dos millones de personas se despabilen.

En el barrio de Zafar no solo estábamos cómodos, con fácil acceso a los autobuses al centro y en bastante silencio. También probamos las primeras comidas indias en los mejores restaurantes. Bueno, después conoceríamos EL mejor restaurante pero sin dudas que las opciones en las avenidas Melu Main Rd y 80 Feet Rd (nombre raro si los hay) fueron excelentes y muy económicas.

Los imperdibles de Madurai

Y si, obvio que fuimos a los must, los imperdibles de Madurai. El templo Meenakshi es mas bien un complejo de varios templos. La leyenda cuenta que Meenakshi fue una niña de tres años que nació de una hoguera que prendieron dos reyes que no podían tener hijos. De ese fuego, Yagna, surgió entonces una niña de tres pechos. El rey esperaba que los dioses le concedieran un varón… que raro… pero el dios Shiva, siempre copado, le dijo que no se ponga loco. Que acepte a La Niña y que no se espante por su apariencia ya que el tercer pecho desaparecería cuando ella conozca a su futuro marido. La niña sucedió a su padre como reina y en una disputa entre reinados vecinos se le apareció el mismísimo Shiva y qué pasó? Su tercer pecho desapareció! Era el man para ella. Y ella no era otra que Parvati reencarnada. Su boda ocurrió en donde esta hoy el templo, por lo que cada año se celebra un multitudinario festival, el Tirukalyanam (“gran boda”, sucede entre abril y mayo).

La historia completa los relatos diciendo que hace unos 23 siglos un rey recibió en un sueño las indicaciones de cómo y dónde construir el templo, el mensajero onírico por supuesto fue Shiva. Pero el templo que visitamos hoy es una reconstrucción,-ya que una invasión musulmana lo destruyó en el siglo XIV.

La imagen famosa del templo desde la altura muestra varias torres. En el interior del complejo hay dos santuarios principales dedicados a Meenakshi y Sundareswara, y varios otros para adorar a los dioses hinduistas que abundan. Los gopurams son las torres, de diferente altura y relevancia, que están cargadas de miles de imágenes del panteón hindú. Las vistas son impresionantes tanto desde fuera como dentro. Algunos lugares tienen el acceso restringido solo a los hinduístas, y no se permite el ingreso con cámaras de fotos.

Hay un estanque central que fue bendecido por Shiva (obvio), y donde todos nos sentamos un rato a descansar y esperar el paso de la luna.

Otra visita famosa para hacer es el Palacio Thirumalai Nayakkar. Se promociona ir hacia el atardecer para poder presenciar un show de luces y sonido que hacen primero en ingles y luego en Tamil. La verdad que no entendimos casi nada, y nos comieron los mosquitos, así que no guardo un especial recuerdo de la visita. El palacio parece mas bien una ruina de lo que supo ser, y con el simple agregados de unos actores al relato seria mucho mas interesante (y comprensible… quizás).

Gandhi Madurai

Museo de Gandhi

Lo que sí disfrutamos mucho conocer es el Museo de Gandhi, que encima nos quedaba a pocas cuadras caminando desde el hotel de Zafar (Urban Spice Service Apartaments). Es gratis, en teoría te cobran 50 rupias por la cámara de fotos pero no había nadie cobrando cuando fuimos. Abunda en relatos y descripciones así que te recomiendo que vayas con mucho tiempo y ganas de leer!

 

India 5 estrellas

Nunca jamás había estado en un cinco estrellas. Esta vez Manoj, el gerente de Heritage Madurai nos invitó a vivir la experiencia de la estadía en una antigua villa colonial declarada patrimonio histórico y convertida en hotel de lujo.

Con mas de 400 años de historia, las varias hectáreas que sirvieron en el pasado para que los colonos y sus invitados se pudieran aislar del entorno de la India real que creían dominar, hoy son un hermoso y sereno parque donde se disponen varios bungalows.  No solo teníamos habitación privada, que generalmente es todo el lujo al que aspiramos, sino que era todo lo que necesitaría como casa! Con casi 40 metros cuadrados teníamos una sala de estar, una habitación y un baño gigante conectados a un patio privado con pileta! Sí, así como te lo digo, pileta privada! Jamás imaginé que podría existir algo así.

Si bien estábamos recién llegados a India, sentimos que necesitábamos unas vacaciones cumpliendo nuestros primeros siete meses viajando. Y tenia que haber una primera vez para una experiencia así! Después de todo es como viajan la mayoría de nuestros conocidos. Ahora sabemos de qué hablan (y por qué no se imaginan cómo podemos ser tan felices viajando de una manera tan diferente!).

India es un destino muy barato e incluso lujos como éste no están fuera del presupuesto de nadie. Una noche aquí cuesta menos de 80 dólares. Y lo mejor de todo, si venís a la ciudad donde sea que decidas hospedarte no podes perderte esto: el restaurante del hotel esta abierto al publico para almuerzo y cena, y es muy muy bueno. El chef es un personaje hermoso que trabajó muchos años a bordo de uno de los más famosos y exclusivos cruceros en el mundo. Así aprendió a hablar en varios idiomas . Es muy copado y siempre tiene la sugerencia justa. No exagero si te digo que es uno de los mejores lugares donde comí en mi vida, y al tener un estándar de calidad tan alto podés darte el gusto de comer algunas cosas que quizás no comerías en otros restaurantes o puestos en la calle. Tal fue nuestro caso, que veníamos hace unos cuatro meses a un vegetarianismo casi obligado por las condiciones en las que vemos que se produce y comercializa la carne en Asia. Mal no nos vino, era el empujón que nos faltaba. En Argentina es difícil resistirse a un asado o unas milanesas, de todos modos en los últimos 3 años habíamos reducido muchísimo nuestro consumo de carnes. Hace bien, esa es la verdad, más allá de la postura que tomes ante la explotación animal, que no es poca cosa.

Cuestión que aquí aceptamos las sugerencias del chef y le entramos sin culpas pero con moderación en la cantidad, pollo y cordero, en sus respectivos curries. El chettinad ya era nuestro favorito en su versión vegetariana, y con el pollo no nos defraudó. Y para el cordero la preparación al estilo del norte de india con especias y verduras especialmente elegidas, fue una delicia. Una cena aquí te puede costar entre 15 y 25 dólares, para dos personas con bebida incluida! Si bien nosotros somos de comer más bien poco, hemos visto algunos que se dieron un panzaso para el campeonato, así que dependerá también de cuán voraz seas. De todos modos creo que vas a coincidir que es un precio muy razonable y cuando pruebes la calidad te vas a olvidar de hacer cuentas!

Así fue nuestro bautismo indio. Un poco de todo. Familias, celebraciones típicas, templos y rituales inexplicables… y unos días de relax y confort. Hay que saber equilibrar, dicen… estamos aprendiendo!

Info Útil

Cómo llegar a Madurai? Nosotros llegamos en avión desde Sri Lanka. Si bien ellos mismos no consideran tener un aeropuerto internacional, éste es el primero de los vuelos fuera de India que reciben y creo que habrá más. Viajamos por la empresa low cost SpiceJet, con un buen servicio, un poco de demora y en una avioneta con hélices, pero no hubo ningún problema. Al llegar el aeropuerto mostró su inexperiencia y creo que demoramos mas de una hora en poder recibir el equipaje (migraciones fue bastante rápido). La estación de trenes está muy bien conectada con el resto del país, y la ciudad más importante cercana es Chennai.

Dónde alojarse en Madurai? Según lo que busques, te puedo recomendar un hotel familiar, muy cómo y cerca del centro (a menos de 10 minutos caminando del Museo de Gandhi): Urban Spice Service Apartments. Su dueño, Zafar, y su familia son muy amables!

Si querés algo más lujoso, India es el país para darte el gusto y alojarte en un hotel 5 estrellas! Nosotros pudimos disfrutar de Heritage Madurai y fue maravilloso. Y como dije ya en el artículo, al menos aprovechá tu paso por la ciudad para conocer y disfrutar de su restaurante, es uno de los mejores que conocí.

Actividades: El Templo Meenakshi es de acceso gratuito, pero no podés ingresar con bolsos, cámara de fotos ni calzado. En el ingreso hay un despelotado servicio de lockers. Por los zapatos te piden entre 2 y 6 rupias, y por el locker 10 rupias.

Para visitar el Palacio Tirumalai Nayak tené en cuenta que el show de luces y sonido en inglés es a las 18.45 hs, dura unos 45 minutos. Llevá repelente de mosquitos y ropa que te cubra lo más posible (aguantando el calor). Si no te interesa el show, podés visitarlo en cualquier momento desde las 9am La entrada cuesta 50 rupias.

Sobre El Autor

Soy Vito. De raíz riojana y treinta y pico de años. Viví también en Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires. Viajé por Nueva Zelanda, Cuba, Italia, Bolivia y otra veintena de países más. Pediatra de vocación y formación, y en los ratos que me hago entre el trabajo “serio” trato de aprender algo nuevo (tejer, cocinar, fotografiar, hablar otros idiomas, lo que sea). Amante del yoga (a.k.a. “profesora”), curiosa ayurvédica. Estudio y trabajo con la salud y la enfermedad, pero a mí lo único que me curó fue viajar. Una vez sentí que era hora de poner los pies en la tierra… y lo tomé demasiado literal, quizás.

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