Uno cree que ya vió cosas impactantes… y llega a Varanasi. Un lugar misterioso, atrapante, chocante y muy especial sin dudas.

El río Ganges nace del glaciar Gangotri, en el Himalaya y recorre 2500 km para desembocar en la bahía de Bengala. Esa es la información del mapa geográfico. El mapa espiritual del hinduismo dice que este río es la materialización de la diosa “Madre Ganga”, madrastra del hijo de Shiva y Párvati, que nació del sudor de los pies de Vishnu (el dios Preservador), es símbolo de fertilidad, vida. Los dos lugares sagrados a la vera del río son Varanasi y Haridwar. Para la creencia hindú, morir en Varanasi (o Benarés) es ir directamente al Nirvana. Esa es la razón por lo que por sus callejuelas y galerías se ven tantos ancianos: la gente llega aquí para esperar la muerte. Si la caprichosa parca te agarra antes de llegar todavía hay una esperanza para el karma. Los familiares traen cuerpos y cenizas para su descanso final en estas aguas, y eso garantiza una buena reencarnación.

Vista de Varanasi desde el ganges

Hay mas de 300 gaths o balenearios (escalinatas y terrazas que llegan hasta el río) donde se suceden los rituales de cremación. Luego de una peregrinación por la ciudad, el cuerpo es llevado en andas sobre una “camilla” de caña de bambú y envuelto en ropas naranjas (o rojas si es mujer), se deposita con su única y simple mortaja blanca en un cúmulo de maderos para arder por horas.

El sistema de castas indio también da la nota a la hora de la muerte. La madera más codiciada y sagrada para la hoguera es el sándalo, por supuesto, la más cara. Los que no pueden cubrir el gasto de un fogón de sándalo se las arreglan para comprar al menos unos gramos y mezclarlos con los maderos más baratos.  Una fuente dudosa (lugareño que se te pone a hablar en la calle) nos dijo que al cabo de 3 horas de arder, en un hombre sólo quedan los huesos del tórax y las caderas en el caso de las mujeres. Esos son los restos que van al agua. De las cenizas restantes se ocupan los linyeras que las amontonan para buscar las cosas de valor que queden, dientes de oro, aros, anillos…

Los familiares no sólo tiene a cargo llevar el cuerpo, se deben bañar antes de la cremación, se afeitan la cabeza dejando un mechoncito en el medio, imágen que ya les vino a la mente, y se visten de blanco para llevar el luto. Las mujeres no tienen acceso a las cremaciones, una cara más del machismo de este país que es indignante. La explicación es que si alguien llora en una cremación es malo para el karma.

Los niños, las mujeres embarazadas, los leprosos, y los muertos por mordida de serpiente son considerados almas puras por lo que no se queman y son arrojados al río con una piedra. Esas son las sorpresas que uno se puede encontrar en un paseo por el río. Hacerlo es una experiencia ultra relajante, más en nuestro caso que el chico encargado de los remos sin un mínimo de interés en realizar la “excursión” nos dijo que el no era guía, sólo remaba, no iba a contarnos nada… Vivió toda su vida ahí y no tenía nada para contarnos, ni sabía la respuesta a las pocas preguntas que le hicimos.

El río y la muerte son parte de la vida cotidiana. Todos los días los hombres se bañan y lavan los dientes para ir purificando el alma, hombres y mujeres lavan la ropa (ésto sí se les permite a las mujeres, que curioso…), juegan, nadan.

Algo de todos los días, lavarse los dientes en una de las aguas más contaminadas del mundo

Hay una ceremonia diaria, cerca de las 19 hs, donde se ofrendan al río y los dioses, fuego, flores, inciensos, animados cantos de mantras, todo acompañado por una respetuosa multitud sentada en las gradas y en barcas en el río que participa con tímidos aplausos al compás de la música y luego encendiendo las velas y recibiendo las bendiciones.

La ceremonia en la gath principal es emocionante

La ciudad por fuera del río, que atrae como un imán, ofrece otras atracciones. Fuimos a la Universidad, una de las más grandes de Asia, bajo un sol despiadado. Aquí se encuentra un importante templo, Vishwanath que vale la pena atravesar el campus para conocer.

Entrando al templo de la Universidad

Recorrimos algunos templos más, el Templo Durga (Monkey Temple para los amigos) es el más extraño y sórdido. Quisimos saber de qué se trataba pero no lo logramos, hasta le pedimos a alguien que nos empezó a sacar fotos que a cambio de las imágenes nos contara algo y de una forma muy desagradable nos dijo simplemente “No!” (y sacó las fotos de todos modos).

A fines de utilidad al viajero amigo, nos hospedamos en Sandhya Guesthouse, por 350 rupias entre 3, bastante bueno. La comida un poco cara, por lo que comimos en restoranes de bajo perfil, hay varios lugares muy buenosy baratos, y enganchamos un día de elecciones con todo cerrado y que nos obligó a comer en la calle con mas miedo que gusto.

Varanasi es dificilísimo de describir, es uno de esos lugares por los que todos deberían pasar al menos una vez en la vida de manera obligatoria. No sé por qué, tal vez para que los que vamos por elección no tengamos que describirlo. Las fotografías no están permitidas en las ceremonias de cremación pero no son necesarias, las imágenes son inolvidables.

Sobre El Autor

Soy Vito. De raíz riojana y treinta y pico de años. Viví también en Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires. Viajé por Nueva Zelanda, Cuba, Italia, Bolivia y otra veintena de países más. Pediatra de vocación y formación, y en los ratos que me hago entre el trabajo “serio” trato de aprender algo nuevo (tejer, cocinar, fotografiar, hablar otros idiomas, lo que sea). Amante del yoga (a.k.a. “profesora”), curiosa ayurvédica. Estudio y trabajo con la salud y la enfermedad, pero a mí lo único que me curó fue viajar. Una vez sentí que era hora de poner los pies en la tierra… y lo tomé demasiado literal, quizás.

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6 Respuestas

  1. Kiki Eme Ese

    Impactantes relatos de tu paso por la India. Como no podía ser de otra manera si contamos con tu sensibilidad inmersa en ese mundo tan multitudinario y tan extraño a nuestra cultura y/o idiosincrasia. Con tu relato sobre Varanasi y otras perlitas que encontré en la web me vi transportada sobre el Ganges espiando las diversas actividades en las Gaths … peeero teniendo involucrados solo los sentidos de la vista y el oído … y afortunadamente sin “sorpresas flotando” ni estrépitos, gracias al buen tino de quienes colgaron las fotos en 360° o los videos que seleccioné en la red. De manera que puedo dar por cumplida mi “obligación” de conocer Varanasi.

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  2. Kiki Eme Ese

    Me faltó comentar que me gustaron muchísimo dos fotos de éste post. Supongo que conicide con tu propio gusto porque las pusiste en tamaño grande. Son: la foto de la ceremonia y la foto de los pies. Excelentes querida Vito !!

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  3. Carla

    Que hermoso felicitaciones, voy a India en abril y tus relatos y fotos me han inspirado. Muchas gracias 🙂

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