7 países, 28 ciudades, miles de kilómetros, y aún así no puedo describir lo que significa y la dimensión que tiene en mi vida haber salido hace 101 días, dejando atrás todo lo que conocía hasta ese momento como “la vida”.
Comí “carne” sólo dos veces;
Uso alguna de las diez remeras que tengo, y aún no me compré nada que no fuera necesario (sí, los helados son una necesidad!);

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La Felicidad en un rincón de Queenstown, Nueva Zelanda: helado de dulce de leche!

Sigo usando ojotas, porque sigue siendo verano…;
Llovió casi todos los días en algún momento;
Hablé/leí/escuché/pensé en inglés tooooodos los días;
Viví atardeceres en lugares increíbles;

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Mi atardecer favorito: Isla de Mana, Fiji

Mandé cartas y postales, aunque no todas llegaron a destino;
Recibí mensajes de amigos, familiares, gente que aún no conozco, y hay un mail de amor infinito;
El celular no me vibró más (hacía más de un año que lo usaba sin sonido) ni para preguntar por un paciente o una guardia, por cuántas gotas darle a alguien de X cosa, pero tampoco preguntando que estoy haciendo o para avisarme “estoy llegando!”;
Tampoco sonó la alarma, porque  me despierto cuando el cuerpo lo decide, por lo general…;
Tuve fiebre durante tres días, pero nunca me sentí más saludable;
Y alguna que otra vez me morí de ganas de volver sólo para darte un beso…
Mmm no, todo esto tampoco sintetiza lo que significan 101 días de viajar y viajar, y soñar despierta.

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Ella, la más linda, haciendo tiempo para algún colectivo en Wanaka, Nueva Zelanda

 

“FELIZ”, sí, va por ahí…

Sobre El Autor

Soy Vito. De raíz riojana y treinta y pico de años. Viví también en Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires. Viajé por Nueva Zelanda, Cuba, Italia, Bolivia y otra veintena de países más. Pediatra de vocación y formación, y en los ratos que me hago entre el trabajo “serio” trato de aprender algo nuevo (tejer, cocinar, fotografiar, hablar otros idiomas, lo que sea). Amante del yoga (a.k.a. “profesora”), curiosa ayurvédica. Estudio y trabajo con la salud y la enfermedad, pero a mí lo único que me curó fue viajar. Una vez sentí que era hora de poner los pies en la tierra… y lo tomé demasiado literal, quizás.

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9 Respuestas

  1. luciana

    vicki! te admiro profundamente!, muy groso lo que decidiste hacer!, un placer leer lo que escribis!
    un abrazo grande,
    Luciana del htal belgrano

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    • Vito

      Lu!! Genia! gracias por tus palabras, te acordás cuando te contaba estas locuras como un sueño…? Un abrazo grande para vos!

      Responder
  2. Romina

    Primero felicitarte…por des-andar tus sueños…y lograr que sean tangibles…comprometerse con la vida no siempre es instalarse en una zona …que algunos llamar de confort…porque es más fácil de asimilar pájaro en mano que cien volando…comprometerse con la vida es querer ser feliz despojado de todo aquello que no nos hace realmente quienes somos…
    Vito no tengo el gusto de conocerte personalmente pero aveces unos lee a personas como vos y siente por lo menos es lo que a mi me pasa…que la vida realmente toma dimensión de lo grande y bella que es cuando uno se anima…y ahí siento como sí hubiéramos tomado mate mil veces compartiendo lo mismo…ganas pensamientos utopías…muchos habrán dicho estas loca… No? Lo digo porque lo sentí en carne propia y ya un poco cansada de que lo dijeran me hice cargo de mi locura…jeje…Una ves más te celebro por animarte a experimentar el amor y la incertidumbre juntos…jejeje complejo pero bello…
    Bueno Vito me despido …por un rato porque sigo leyendote, y nada invitarte (no se sí ya estuviste) a Costa Rica lugar que me Acuña desde el día que el amor…hizo qué dejará por un rato mi mochila esperando el próximo destino…
    Un abrazo…

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    • Vito

      Hola Romina! que lindo mensaje, muchas gracias!! sentimientos como este hacen más fácil “hacerme cargo” de mi locura, jaja. Vamos a Costa Rica muy pronto tal vez, cruzando los dedos por ahora! Te avisamos si se concreta!
      Saludos!!

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  3. jormali

    saludos victoria !te conocí en choroni ( Venezuela) y animándome cada día mas a realizar mi sueño de ser mochilera!y emprender el viaje! también dejar los pacientes y la monotonía !!!!!!! en verdad mariao y tu son admirables!!! espero se hayan ido satisfecho de mi país VENEZUELA!y con excelentes recuerdos!!!

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  4. moracoraggio

    ¡Hermosas sensaciones!
    Quizás en algún momento lo experimentaré.
    Nunca me he ido más de un mes de viaje. Todavía ando averiguando en mi interior cuál es mi manera de viajar. Eso sí, llega el verano o un fin de semana largo, y mi cuerpo y mente debe trasladarse por nuestras tierras.
    Un abrazo!

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    • Vito

      Mientras escuches al bicho viajero no importa si son dos semanas o un año, hay que moverse! Antes de hacer esto yo tampoco había más de un mes de vacaciones (y eso fue gracias a guardar vacaciones de un par de años!). Es fundamental estar seguro de que te podés bancar tanto tiempo… paciencia y llega 😉

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