Hay una palabra para describir Queenstown y es “Bariloche”.
Es la vedette del sur, donde extranjeros y locales vienen por deportes extremos y noches extremas. Ahí viene la parte en que me siento vieja, porque alguien me dice casi con orgullo que hace dos días está borracho, y me parece un nabo…
El lugar es realmente hermoso, lago, montañas, aerosilla. Negocios varios de souvenires y agencias para hacer todo tipo de actividades. Sky en temporada de invierno, es la “Meca” del bunggy jumping del país, rafting, mountain bike… Lo q quieras… Y puedas pagar.


Para pasear hay varios recorridos, anduve por los jardines, donde me encontré con otro deporte… El freesbee golf… Hay varias jaulas, numeradas y con su correspondiente “par”, y los jugadores recorren el campo tirando sus freesbees hasta embocarlos dentro de la jaula. Como los palos, me enteré que hay distintos tipos de freesbees, unos te doblan mejor para un lado o para el otro, uno para tirar de cerca o de lejos… Raro!
Tan en la Patagonia me sentía que hasta encontré un fabuloso lugar, llamado “Chocolates Patagonia” donde se puede tomar chocolate con churros o un respetable helado de dulce de leche…
Y el heladero que me atendió, argento también, me deslizó el dato que en el Mercado Mediterráneo venden dulce de leche. Pero ya estaba cerrado y yo me iba a la mañana siguiente.
Estuve poco tiempo y ocupada con otras cuestiones, pero ir con tiempo y dinero es lo más recomendable (y necesario?) para disfrutar esta hermosa ciudad.

Sobre El Autor

Soy Vito. De raíz riojana y treinta y pico de años. Viví también en Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires. Viajé por Nueva Zelanda, Cuba, Italia, Bolivia y otra veintena de países más. Pediatra de vocación y formación, y en los ratos que me hago entre el trabajo “serio” trato de aprender algo nuevo (tejer, cocinar, fotografiar, hablar otros idiomas, lo que sea). Amante del yoga (a.k.a. “profesora”), curiosa ayurvédica. Estudio y trabajo con la salud y la enfermedad, pero a mí lo único que me curó fue viajar. Una vez sentí que era hora de poner los pies en la tierra… y lo tomé demasiado literal, quizás.

Artículos Relacionados

6 Respuestas

  1. Isabel

    Bien… Conforme tus pies acumulan kilómetros, se reducen los renglones…. Vamos, Vamos… Que aquí todos los que leen tus comentarios dicen que me superás ampliamente…!!! Espero que terminado el periplo de “civilización occidental y cristina”, el paisaje humano se meta en tus relatos y supere/ contraste con el de las estrellas…. Besos … y ya buscaré un poema para rematar las subidas neozelandesas…

    Responder
  2. Kiki Eme Ese

    Aún reducidos, tus renglones son imperdibles (usted no se preocupe que, lo que es yo, me conformo con un guiño que me inspire a sobrevolar algún lugar desconocido). Anoto un dato más sobre el rebautizado “Queenstownloche” (me gusta más asi) que lo vincula geográficamente a su casi gemelo argentino: están casi sobre el mismo paralelo (45°S / 41°S). Muy interesante.

    Responder
  3. Graciela

    Victoria,soy Graciela la madre de ana Paula Seppi,es maravilloso lo que escribís, estoy a punto de dejar trabajo, hijos nieta y largarme por el mundo, un abrazo muy grande

    Responder
    • Vito

      Hola!! muchas gracias a vos y Ruben por su apoyo y palabras, es siempre motivante!
      Abrazo grande para uds!

      Responder
  4. cecihauff

    me encantó eso que pusiste: “porque alguien me dice casi con orgullo que hace dos días está borracho, y me parece un nabo…”, totalmente de acuerdo.

    Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: